Para Jesús Octavio Morte Brizuela, Asunción no fue solamente el escenario de una competencia internacional. Fue el lugar donde pudo medirse con algunos de los mejores patinadores del mundo, afrontar un desafío por encima de su categoría y comprobar cuánto había crecido en una temporada que le exigió acelerar su preparación. A sus 16 años, el sanjuanino terminó octavo en Junior masculino durante los World Skate Games 2026, en su primera experiencia mundialista.
“Fue el torneo más importante de mi vida realmente. El primer Mundial es muy emocionante”, resumió el representante del Andino Patín Club al recordar su participación en Paraguay. La frase sintetiza lo que significó esta experiencia para un deportista que lleva más de una década sobre los patines y que ahora empieza a proyectarse en una categoría de mayor exigencia.
Su resultado tuvo un valor adicional: Morte todavía pertenece a Juvenil, pero recibió la posibilidad de competir en Junior porque su categoría no tenía participación en el Mundial. La oportunidad implicaba medirse con rivales de una división superior y aceptar un desafío que, por edad, le habría correspondido afrontar más adelante.
“Me dieron la posibilidad de participar en Junior para ir al Mundial, porque en Juvenil no se podía participar. Así que me dieron esa posibilidad y, bueno, la acepté”, explicó.
No era una competencia más en su calendario. El sanjuanino debía aprovechar la experiencia internacional sin perder de vista que se enfrentaba a patinadores con los que tendrá que medirse en los próximos años. Su octavo puesto final, con 140,19 puntos, terminó siendo una referencia importante para lo que viene.
Dos programas, dos desafíos y un balance positivo
La competencia tuvo momentos diferentes para Morte. En el programa corto terminó octavo y, aunque pudo controlar los nervios del debut, una caída le impidió aspirar a una mejor ubicación.
“En el programa corto me sentí bastante bien, los nervios no me jugaron en contra. Pero hubo una caída que me quitó varios puestos”, contó. Pese a ese contratiempo, valoró haber podido completar su primera presentación mundialista y disfrutar de una experiencia que hasta entonces representaba un objetivo por alcanzar.
Al día siguiente llegó el programa largo. Esta vez, la presión fue diferente. Lejos de disminuir después de su estreno, los nervios aparecieron con mayor intensidad y lo obligaron a concentrarse en lo que debía hacer sobre la pista.
“Estuve un poco más nervioso que en el programa corto. Pero salí a la pista y dije que respirar, que lo tengo que hacer lo mejor posible”, recordó.
También sufrió una caída en esa presentación. Sin embargo, la respuesta emocional del joven patinador estuvo lejos de quedar atada únicamente a ese error. Su actuación le permitió finalizar quinto en el programa largo, una posición que celebró especialmente.
“También hubo una caída que me costó, pero bueno, no pasa nada. Salir quinto me dio mucha felicidad”, expresó.
La diferencia entre ambas jornadas dejó una lectura interesante: pese a los tropiezos, Morte pudo sostenerse en la competencia y mejorar su ubicación en el segundo programa. La clasificación general lo ubicó octavo, detrás de los portugueses João Cruz y los italianos Alessandro Costagliola, además de otros representantes europeos que ocuparon los primeros puestos.
Un año que aceleró su crecimiento deportivo
El camino hacia Asunción no comenzó en Paraguay. Morte empezó a patinar a los cuatro años y, desde entonces, construyó un recorrido que lo llevó a convertirse en uno de los proyectos destacados del patinaje artístico sanjuanino. En su desarrollo cuenta con el acompañamiento de su entrenadora, Mariana Rodríguez Pi.
Durante 2026 ya había conseguido un resultado internacional importante al consagrarse campeón de la Artistic World Cup de Buenos Aires, en Free Skating Men Youth, con 113,16 puntos. Ese antecedente le dio impulso a una temporada que después sumó el desafío de competir en Junior en el escenario mundialista.
La preparación para Asunción también modificó sus prioridades de trabajo. La posibilidad de participar en un Mundial elevó la exigencia y obligó a revisar aspectos técnicos y artísticos de sus presentaciones.
“Al participar en un Mundial este año se afiló todo lo que se podía trabajar, se mejoró en todas las coreos, todo lo que se podía. Así que muy feliz igual me pone”, señaló.
La experiencia, por lo tanto, no se mide únicamente en puntos y posiciones. También aparece en la preparación, en el aprendizaje que dejan los errores y en la oportunidad de identificar qué aspectos necesita seguir perfeccionando para competir en el máximo nivel.
Morte también destacó una dimensión diferente de los World Skate Games: la convivencia con deportistas de otras disciplinas y nacionalidades. Compartir el hotel con representantes de Francia y Alemania, además de encontrarse con otros patinadores, fue parte de una experiencia que trascendió lo estrictamente competitivo.
“Es una locura ver tantos deportistas juntos. Estuvo muy bueno, la verdad, la pasamos muy bien todos y convivir con otros patinadores también es muy lindo”, contó.
Asunción como punto de partida
El balance final fue positivo. Morte regresó con un octavo puesto mundialista en una categoría que todavía no es la propia y con la experiencia de haber enfrentado dos programas en los que debió convivir con la presión, los errores y la satisfacción de responder ante una oportunidad importante.
En el cierre de la entrevista, además, dedicó un espacio para agradecer a quienes acompañaron su recorrido: los sanjuaninos que lo apoyaron, la Federación, la Secretaría de Deportes y la Confederación Argentina de Patinaje (CAP). Un reconocimiento que muestra que detrás de cada presentación también existe un entorno que sostiene el desarrollo deportivo.
El calendario todavía tiene objetivos por delante. Según explicó, le queda un torneo provincial durante esta temporada, mientras que el próximo año tendrá nuevos campeonatos nacionales, finales del mundo y otro Mundial como parte de sus desafíos.
Para el patinador del Andino Patín Club, Asunción dejó una primera referencia internacional y una certeza: competir en Junior antes de lo previsto es una exigencia, pero también una oportunidad para llegar mejor preparado a lo que viene. Terminó octavo del mundo en su debut y todavía tiene margen para seguir creciendo en la categoría.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.
El video completo se encuentra al final de la nota.